Hemorroides y otros trastornos anales

Trastornos comunes del ano y el recto

Hemorroides

¿Qué es el recto?

El recto son las última pocas pulgadas del colon. El recto está conectado con el canal anal, que conduce la materia fecal fuera del cuerpo. La abertura se conoce como ano. Son comunes los problemas en esta parte del cuerpo, pero las personas con frecuencia tienen vergüenza de buscar ayuda. Los síntomas comunes pueden incluir sangrado, dolor y picazón. Cuando los síntomas son persistentes, es importante someterse a evaluación por parte de un médico.

¿Qué son las hemorroides?

Las hemorroides son vasos sanguíneos (venas) en el recto o el canal anal. Cuando esos vasos sanguíneos se hinchan o dilatan, pueden presentarse síntomas. Muchas personas tienen hemorroides, pero no muestran síntomas.

¿Qué tan comunes son las hemorroides?

Las hemorroides son muy comunes y, para la edad de 50 años, casi la mitad de los estadounidenses tienen hemorroides. Casi el 5% de la población de EE.UU. (15,000,000 de personas) han buscado atención médica para las hemorroides sintomáticas. Muchos más tienen problemas con las hemorroides, pero nunca buscan atención médica formal.

¿Cuáles son los distintos tipos de hemorroides?

Las hemorroides externas son venas dilatadas cubiertas de piel cerca de la abertura anal. Se pueden sentir como protuberancias o bultos cerca de la parte exterior del ano y se vuelven dolorosas cuando se hinchan de sangre. A veces pueden confundirse con papilomas cutáneos, que son trozos de piel adicionales cerca del ano.

Las hemorroides “internas” son venas dilatadas que se forman dentro del recto y por encima de la abertura anal, y son, por tanto, “internas”. Sin embargo, en algunas situaciones pueden aumentar de tamaño y sobresalir (prolapsarse) fuera del ano.

¿Cuáles son los síntomas de las hemorroides?

Las hemorroides externas pueden estar presentes y no causar síntomas. Cuando causan síntomas, los más comunes son el dolor o la picazón; a menudo se pueden sentir como una protuberancia cerca de la abertura anal.

Las hemorroides internas pueden estar presentes y no causar síntomas. Cuando causan síntomas, los más comunes son sangrado rectal sin dolor, que generalmente se ve como sangre roja brillante en el papel higiénico o en la taza del excusado. Es importante saber que sólo unas gotas de sangre en el agua del excusado pueden cambiar drásticamente el color del agua. Otros síntomas son la picazón, dolor/molestias o sensación de que hay tejido que sale al tener una evacuación intestinal.

¿Cómo ocurren las hemorroides?

Las hemorroides pueden desarrollarse como resultado de repetidos esfuerzos para evacuar, a veces como resultado de un prolongado estreñimiento o diarrea. También se ven comúnmente en cualquier trastorno que lleve al aumento de la presión dentro del abdomen. Como ejemplos comunes tendríamos el embarazo y el levantamiento de grandes pesos.

¿Cómo se diagnostican las hemorroides?

Se sospecha de hemorroides cuando producen los síntomas característicos mencionados anteriormente. Las hemorroides externas pueden verse ocasionalmente en el examen visual del ano. Un examen completo generalmente incluye un examen rectal digital, donde el médico inserta un dedo enguantado en el recto. Las hemorroides internas se pueden identificar en el examen externo si sobresalen con el esfuerzo o se pueden detectar durante una revisión con un tubo rígido o flexible con una luz y una cámara que se inserta a fin de que el médico vea el interior del canal anal y del recto inferior. Alternativamente, el médico puede insertar un pequeño espéculo de plástico para examinar el recto. El espéculo se conoce como anoscopio y el tubo flexible es un sigmoidoscopio.

¿Cómo se tratan las hemorroides?

La mayoría de las hemorroides se resuelven espontáneamente o con medidas sencillas. Entre estas medidas tenemos la evitación del esfuerzo y el tratamiento de las heces duras o el estreñimiento con aumento de líquidos, además de aumentar la fibra en la dieta, o tomándola como suplementos de fibra y ablandadores de heces o lubricantes. Remojar la zona afectada en un baño caliente o utilizar un baño de asiento también son muy eficaces. Hay múltiples cremas y supositorios de venta libre que pueden reducir los síntomas de picazón y dolor. Cuando éstos no son eficaces, su médico puede recetarle una crema de esteroides o un supositorio para utilizarlos durante 1 o 2 semanas. Algunas personas encuentran relajante la limpieza de la región anal con una toalla húmeda o “toallita de bebé” después de una evacuación intestinal. Es importante recordar que las hemorroides se repiten comúnmente entre la gente, y que usted puede no tener síntomas entre episodios.

En algunas circunstancias, las hemorroides que no se resuelven o que sangran repetidamente necesitan otro tipo de tratamiento. Entre ellos tenemos:

  • Ligamento con bandas de hule: Se colocan pequeñas bandas de hule alrededor de las hemorroides, a menudo en el consultorio de un médico. Esto hará que las hemorroides caigan en unos días y se formará una pequeña úlcera donde estaban. Esto sanará al paso del tiempo. Éste es generalmente un procedimiento sin dolor y el ligero malestar se resuelve en 24 horas. Usar un analgésico como Tylenol®, aspirina o ibuprofeno ayuda a eliminar el malestar después del procedimiento. El procedimiento es seguro y se ha vuelto tan común que lo lleva a cabo un gastroenterólogo en una visita en su consultorio.
  • Coagulación infrarroja: Se inserta una pequeña sonda en el recto y se aplica calor para destruir la hemorroide. Esto debe ser esencialmente indoloro.
  • Escleroterapia: Se inyecta un producto químico directamente en la hemorroide para ayudar a destruir el tejido hemorroidal.
  • Cirugía: Extirpación de las venas dilatadas y elongadas. Esto lo realiza un cirujano colorrectal o general en un quirófano.

Fisuras

¿Qué es una fisura anal?

Una fisura anal es un desgarre del revestimiento del canal anal. A menudo se produce después del paso de una evacuación intestinal dura.

¿Cuáles son los síntomas de una fisura anal?

Una fisura anal por lo general causa dolor, especialmente con una evacuación intestinal. En ocasiones también se produce sangrado.

¿Cómo se diagnostica una fisura anal?

Una fisura anal puede ser vista por el médico en un examen visual de la región anal, o a veces el médico la puede palpar en un examen si no está visible. Si se toca la fisura, generalmente será dolorosa. A veces se emplea un anoscopio para observar el interior del canal anal durante muy poca distancia para ver hasta dónde se extiende el desgarro.

¿Se pueden prevenir las fisuras anales?

Debido a que las fisuras anales a menudo son el resultado del paso de evacuaciones duras, mantener las heces suaves y voluminosas (con suplementos de fibra) puede ayudar a prevenir que se produzcan en primer lugar.

¿Cómo se tratan las fisuras anales?

La mayoría de las fisuras anales se curan espontáneamente en un plazo de algunas semanas si las heces se mantienen suaves (posiblemente con ablandadores de heces y suplementos de fibra) y la zona no sufre nuevas lesiones repetidamente.

Entre otras medidas podemos incluir:

  • Baños de asiento: Éstos calmarán el área afectada con agua
  • Cremas medicadas o supositorios para aliviar el dolor y la inflamación
  • Ocasionalmente, será necesario el uso de ungüento de nitroglicerina o diltiazem aplicados en la zona
  • En ocasiones, una inyección de toxina botulínica, Botox®, puede ser útil
  • Puede ser necesaria una cirugía si persisten los síntomas. La operación implica cortar parcialmente un músculo que regula el paso de las heces fuera del recto. Cortar este músculo alivia la presión en la piel cercana a la fisura y permite que ésta cicatrice.

Autores y fechas de publicación

David A. Greenwald, MD, FACG, Montefiore Medical Center, Bronx, NY – Publicado en noviembre de 2007.
Actualizado por Jonathan Levine, MD, Atrius Healthcare, Boston, MA – Enero de 2018